La capacidad de atraer la
atención, de seducir, de diferenciar nuestro anuncio
en medio de la avalancha de mensajes que nos invaden todos
los días, a todas horas, es un problema del que somos
muy conscientes en Occidente.
Competir con otras ciudades con mayor presupuesto y con
los pueblos de veraneo era un handicap para las fiestas de
Ferrol.
Traer la playa al centro de la ciudad, poner a bailar a una
estatua fue una solución creativa, que no sólo
atrajo a visitantes de toda la comarca, sino que, además
recuperó el orgullo por sus fiestas de los habitantes
de Ferrol.
La creatividad adecuada al producto
es un proceso especialmente cuidado en nuestra agencia. Hemos
de sorprender, de estimular la receptividad del público,
de fijar su interés, de seducir y, en definitiva alcanzar
nuestro objetivo.